E2 Guiado y Enfoque Magnético
Tópico
Mientras el campo de radiofrecuencia que estableció el modelo anterior empuja a la partícula hacia adelante, son los campos magnéticos los que gobiernan su trayectoria hacia los costados. Dos tipos de imanes cumplen tareas distintas y complementarias. Los imanes dipolares generan un campo uniforme que curva la trayectoria de la partícula, doblándola para que siga la forma de la máquina; cuanto mayor es la energía de la partícula, más intenso debe ser ese campo dipolar para lograr la misma curvatura, razón por la cual las máquinas de más alta energía recurren a imanes superconductores capaces de generar campos muy por encima de lo que permite un electroimán convencional de núcleo de hierro — un tema que un módulo posterior de fundamentos retoma en detalle. Los imanes cuadrupolares, en cambio, no curvan la trayectoria central sino que actúan como lentes: generan un campo que crece con la distancia al eje del haz y empuja de vuelta hacia el centro a las partículas que se desvían, de manera análoga a como una lente óptica enfoca la luz. Un cuadrupolo aislado enfoca en una dirección transversal mientras desenfoca simultáneamente en la dirección perpendicular, una consecuencia geométrica inevitable de este tipo de campo; por eso, en la práctica, los cuadrupolos siempre se instalan en secuencias alternadas de polaridad opuesta, un arreglo llamado enfoque fuerte que logra un enfoque neto estable en ambas direcciones a la vez. A este par básico se suman imanes de orden superior que corrigen efectos secundarios, como la dependencia del enfoque con la energía de la partícula, que de otro modo degradaría progresivamente la estabilidad del haz a lo largo de muchas vueltas. Por eso este módulo, que abre con la radiofrecuencia empujando hacia adelante, cierra con los imanes dipolares y cuadrupolares gobernando hacia los costados lo que la radiofrecuencia no controla.
ID:4954
