Usuario:

M1 Ajuste situacional vs desajuste de estilo

Tópico

El punto de partida de este carril es el líder: alguien que ya tiene autoridad, sea esta carismática y emergente de la centralidad de red, sea esta asignada por un cargo formal. Que el líder ya cuente con esa autoridad antes de elegir cómo ejercerla hace que la técnica que aplique sobre su equipo, y no el origen de su autoridad, sea lo que determina el efecto que esa técnica tiene sobre ese mismo equipo.

Que Lewin, Lippitt y White hayan separado el estilo autocrático, el democrático y el laissez-faire por su efecto medible en el clima del grupo o equipo que los recibe, hace que la técnica de un líder, y no solo su autoridad, sea lo primero que puede medirse en el equipo sobre el que se ejerce.

Que ningún estilo sea superior en abstracto hace que el estilo correcto —dirigir, entrenar, apoyar o delegar— dependa del nivel de madurez o autonomía del equipo al que el líder se lo aplica: es el paso situacional que dieron Hersey y Blanchard sobre la distinción de estilos ya establecida.

Que Burns y Bass hayan agregado el eje transaccional frente al transformacional hace que, además de la pregunta situacional de qué tan dirigido debe estar un equipo, se sume otra pregunta distinta sobre la misma técnica del líder: si intercambia cumplimiento por recompensa, o si eleva la motivación del equipo más allá de su propio interés inmediato.

Que un líder asuma que su equipo evita el esfuerzo y necesita control —Teoría X— o que busca responsabilidad y se compromete si se le da espacio —Teoría Y—, hace que elija, en primer lugar, una técnica de liderazgo u otra: es la explicación que dio McGregor de por qué un líder se inclina hacia un estilo antes de aplicarlo.

Que el grado de ajuste entre la técnica de liderazgo aplicada y el nivel de madurez o autonomía del equipo que la recibe sea alto, en el sentido que ya distinguieron Hersey y Blanchard, hace que se sostenga un liderazgo situacional efectivo. Que, en cambio, ese mismo desajuste se sostenga en el tiempo, en cualquier dirección, hace que el carril se deslice hacia alguna de sus anomalías.

Por eso distinguir el ajuste situacional del desajuste de estilo sirve, dentro de la autoridad del líder con la que se abrió este carril, para reconocer que la misma técnica de liderazgo, aplicada por el mismo líder, puede sostener a su equipo o deslizarlo hacia una anomalía, según qué tan ajustada quede, con el tiempo, al nivel de madurez o autonomía de ese equipo.

ID:4735

gphysics.net - Dr. Willy H. Gerber © 2026