D2 Diagrama P-Pdot
Tópico
El protagonista de este modelo es el periodo de rotación del púlsar y la deriva lenta que ese periodo va sufriendo con el tiempo.
Ubicar a un púlsar según su periodo de rotación y según la tasa a la que ese mismo periodo va creciendo con el tiempo separa a toda la población observada de púlsares en grupos según su edad y según la intensidad de su campo magnético, cumpliendo un papel diagnóstico exactamente análogo al que cumple, para las estrellas ordinarias, el diagrama que las clasifica por su luminosidad y su temperatura.
Los púlsares jóvenes y de campo magnético intenso ocupan una región de ese diagrama; los púlsares ya evolucionados, que se acercan a una línea de muerte más allá de la cual el propio mecanismo de emisión debería apagarse, ocupan otra región distinta; y los púlsares de milisegundo, reciclados por haber acretado materia de una estrella compañera que los volvió a acelerar, forman una tercera población completamente aparte.
Como tanto la intensidad del campo magnético como el reservorio total de energía rotacional que le queda al púlsar pueden inferirse directamente de dónde cae ese púlsar dentro de este diagrama, basta con cronometrar su periodo de rotación durante años para reconstruir buena parte de su historia física, sin necesidad de resolverlo nunca como algo más que un simple punto de luz. Así, desde el periodo de rotación con el que arranca este documento hasta esa historia física reconstruida con la que termina, pasando por las tres poblaciones de púlsares y por la línea de muerte que marca el apagado del mecanismo de emisión, la cronometría de púlsares hace que el simple tictac de un reloj cósmico termine revelando tanto su edad como su propio destino final.
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