D17 Deteccion de Particulas y Neutrinos
Tópico
Los detectores de partículas cósmicas extienden la astronomía al dominio multimensajero ya descrito, pero lo hacen detectando partículas en vez de fotones.
Un enorme volumen de un medio transparente natural, hielo o agua, instrumentado con sensores de luz, detecta el destello de radiación de Cherenkov que emite una partícula secundaria producida por la interacción de un neutrino con ese mismo medio, al desplazarse esa partícula dentro del medio más rápido de lo que la luz misma viaja en él; el ángulo con el que se emite ese destello queda fijado, precisamente, por las propiedades ópticas del propio medio.
Arreglos terrestres que cubren áreas enormes detectan, por su parte, la lluvia de partículas secundarias que se produce cuando los rayos cósmicos de mayor energía golpean la atmósfera superior de la Tierra.
Grandes detectores subterráneos llenos de agua ultrapura captaron, por primera vez, neutrinos provenientes de una supernova cercana de forma simultánea con su propia luz visible, y esos mismos detectores demostraron, además, que los neutrinos oscilan entre distintos tipos a lo largo de su viaje, lo que implica que esos neutrinos poseen masa, en contra de lo que antes se asumía sobre ellos. Así, desde la extensión de la astronomía al dominio de las partículas con la que arranca este documento hasta esa masa de los neutrinos con la que termina, pasando por la radiación de Cherenkov y por la lluvia de partículas secundarias, los detectores de partículas cósmicas hacen que mensajeros casi fantasmales, que apenas llegan a interactuar con la materia que atraviesan, terminen dejando, aun así, una huella medible a su paso.
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