D10 Intervención Biológica
Tópico
Las intervenciones biológicas actúan sobre el equilibrio biológico del sistema oral modificando alguno de tres elementos: la microbiota oral, la respuesta inmune del huésped o los procesos de regeneración tisular. Entre las principales intervenciones biológicas se encuentran la antibioticoterapia, la probioticoterapia, la terapia fotodinámica, los agentes biológicos anti-inflamatorios y la regeneración ósea guiada.
La antibioticoterapia, con antibióticos como la amoxicilina o el metronidazol, se emplea en la periodontitis agresiva para reducir directamente la carga de patógenos periodontales responsables de esa periodontitis agresiva.
La forma en que estos antibióticos eliminan a las bacterias no es igual para todos: algunos antibióticos, como las quinolonas o el metronidazol, son concentración-dependientes, es decir, su efecto bactericida depende sobre todo de qué tan alta llega a ser la concentración máxima del antibiótico en el sitio de la infección, mientras que otros antibióticos, como las penicilinas, son tiempo-dependientes, es decir, su efecto bactericida depende sobre todo de cuánto tiempo se mantiene la concentración del antibiótico por encima del nivel necesario para eliminar a las bacterias.
La probioticoterapia introduce bacterias beneficiosas, como el Lactobacillus reuteri o el Lactobacillus salivarius, que compiten dentro del biofilm dental con el Streptococcus mutans y con los patógenos periodontales, reduciendo el espacio y los recursos disponibles para que estas bacterias dañinas se multipliquen.
La terapia fotodinámica combina una luz láser con un fotosensibilizador que se aplica sobre el biofilm dental: al ser activado por la luz láser, el fotosensibilizador genera oxígeno singlete, una forma reactiva de oxígeno capaz de destruir a las bacterias del biofilm dental con las que entra en contacto.
El efecto bactericida de esta terapia fotodinámica depende tanto de la irradiancia de la luz láser aplicada como del tiempo de exposición a esa luz láser, y depende de ambos factores combinados: el efecto bactericida es proporcional al producto entre la irradiancia y el tiempo de exposición, de modo que la misma dosis de luz total puede lograrse con una luz más intensa aplicada por menos tiempo o con una luz menos intensa aplicada durante más tiempo.
Los agentes biológicos anti-inflamatorios actúan directamente sobre la respuesta inmune del huésped: unos inhiben a la interleucina 1 beta, el mismo mediador de inflamación que participa en la resorción del hueso alveolar durante la enfermedad periodontal, y otros, como el denosumab, antagonizan directamente a la señal que activa a los osteoclastos, deteniendo así la resorción ósea periodontal en el mismo punto del mecanismo en el que esa señal normalmente predomina sobre la osteoprotegerina.
La regeneración ósea guiada aborda el tercer elemento del equilibrio biológico del sistema oral, la regeneración tisular, colocando una membrana de barrera sobre el hueso alveolar perdido, con o sin un injerto óseo debajo de esa membrana de barrera, para permitir que el hueso alveolar vuelva a formarse en el espacio que antes ocupaba, el mismo hueso alveolar cuya pérdida se describe para la enfermedad periodontal y para la pérdida dentaria.
De este modo, la antibioticoterapia y la probioticoterapia modifican la microbiota oral, la terapia fotodinámica actúa directamente sobre las bacterias del biofilm dental y de forma indirecta sobre la inflamación que esas bacterias provocan, los agentes biológicos anti-inflamatorios modifican la respuesta inmune del huésped, y la regeneración ósea guiada restaura los procesos de regeneración tisular, de modo que entre las cinco intervenciones biológicas quedan cubiertos los tres elementos del equilibrio biológico del sistema oral descritos al comienzo.
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