D7 Intervención Mecánica
Tópico
Las intervenciones mecánicas modifican las fuerzas, los contactos oclusales o las posiciones dentales y mandibulares con el fin de restaurar el equilibrio biomecánico del sistema masticatorio. Dentro de las intervenciones mecánicas se incluyen el ajuste oclusal, la ortodoncia, la férula oclusal y la cirugía ortognática, cada una dirigida a un desequilibrio distinto del sistema masticatorio.
El ajuste oclusal corrige el equilibrio biomecánico del sistema masticatorio reduciendo selectivamente, mediante un desgaste controlado, los contactos prematuros que concentran la fuerza oclusal en un solo punto; al eliminar ese punto de concentración, el ajuste oclusal permite que la fuerza oclusal vuelva a distribuirse entre múltiples contactos, tal como ocurre en una oclusión sin contactos prematuros.
La ortodoncia modifica las posiciones dentales aplicando fuerzas controladas sobre los dientes por medio de un sistema de brackets y arcos: ese sistema de brackets y arcos genera fuerzas y momentos sobre cada diente, y son esas fuerzas y momentos los que activan el remodelado óseo alveolar necesario para que el diente se desplace. La fuerza ortodóntica óptima para activar ese remodelado óseo alveolar sin dañar los tejidos de soporte del diente se encuentra entre cincuenta y trescientos gramos de fuerza; por debajo de ese rango la fuerza no basta para activar el remodelado óseo alveolar, y por encima del rango la fuerza puede dañar el ligamento periodontal y el hueso alveolar en lugar de remodelarlos de forma controlada.
La férula oclusal protege al sistema masticatorio durante el bruxismo por medio de un dispositivo de acrílico que se interpone entre los dientes superiores e inferiores: este dispositivo de acrílico aumenta el área sobre la que se distribuye la fuerza del bruxismo y amortigua los impactos entre los dientes, reduciendo así la tensión que ese bruxismo transmite tanto a los dientes como a la articulación temporomandibular.
La cirugía ortognática corrige discrepancias esqueléticas severas reposicionando quirúrgicamente los maxilares, algo que ni el ajuste oclusal ni la ortodoncia pueden lograr por sí solos porque ambos actúan sobre los dientes y no sobre el hueso de los propios maxilares. Para planificar ese reposicionamiento, la cirugía ortognática se apoya en una planificación cefalométrica: se identifican puntos cefalométricos de referencia en el maxilar y en la mandíbula, se compara la posición actual de esos puntos cefalométricos con la posición que deberían ocupar tras la cirugía, y la diferencia entre ambas posiciones es exactamente el movimiento quirúrgico que debe ejecutarse durante la cirugía ortognática.
En conjunto, el ajuste oclusal, la ortodoncia, la férula oclusal y la cirugía ortognática abordan el mismo objetivo desde distintos niveles: el ajuste oclusal corrige la distribución de la fuerza oclusal entre los contactos existentes, la ortodoncia y la cirugía ortognática reposicionan los dientes o los maxilares que generan el desequilibrio, y la férula oclusal protege al sistema masticatorio mientras ese desequilibrio persiste. De este modo, las intervenciones mecánicas restauran, cada una a su manera, el equilibrio biomecánico del sistema masticatorio con el que se abrió esta descripción.
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