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D4 Diagnóstico de Transporte

Tópico

El diagnóstico de transporte evalúa los flujos de sustancias a través de los tejidos orales en cuatro frentes distintos: la permeabilidad de la dentina, que resulta fundamental tanto para entender la sensibilidad dental como para evaluar la eficacia de los adhesivos dentales; el flujo salival, que funciona como un marcador del riesgo de caries, de la xerostomía y de la protección general de la boca; el aclaramiento oral de sustratos y de fármacos; y la difusión de iones minerales dentro del esmalte dental.

La permeabilidad de la dentina se mide aplicando una presión hidrostática conocida sobre un disco de dentina dentro de una cámara especialmente diseñada para ello, y registrando el flujo de fluido que atraviesa ese disco de dentina bajo esa presión. A partir de la presión hidrostática aplicada y del flujo de fluido medido, se calcula el coeficiente de permeabilidad hidráulica de la dentina: cuanto mayor es el flujo de fluido que atraviesa el disco de dentina para una misma presión hidrostática, mayor es ese coeficiente de permeabilidad hidráulica.

El flujo salival se mide mediante sialometría, que consiste en hacer que el paciente recoja toda la saliva que produce durante un lapso de entre cinco y quince minutos. Si el paciente recoge esa saliva en reposo, sin ningún estímulo, se obtiene el flujo salival no estimulado; si en cambio recoge la saliva mientras mastica un trozo de parafina, se obtiene el flujo salival estimulado, que en condiciones normales resulta considerablemente mayor que el flujo salival no estimulado.

El aclaramiento oral de la sacarosa, un caso particular del aclaramiento oral de sustratos, se mide haciendo que el paciente se enjuague con una solución azucarada y registrando después, a distintos intervalos de tiempo, cuánta glucosa queda todavía en la saliva. Cuanto más rápido cae la concentración de glucosa en saliva después del enjuague, más eficaz es el aclaramiento oral de ese paciente.

La difusión del fluoruro dentro del esmalte dental se estudia con una técnica de microanálisis por haz de electrones, que permite seguir, capa por capa dentro del esmalte dental, cómo avanza el fluoruro desde la superficie hacia el interior y determinar así qué tan rápido se produce esa difusión de iones minerales dentro del esmalte dental.

En conjunto, estos cuatro métodos entregan un mismo tipo de variables medidas sobre los tejidos orales: el flujo de fluido a través de la dentina, el flujo salival y la concentración de sustrato en función del tiempo. A partir de estas variables medidas, el diagnóstico de transporte determina valores derivados como el coeficiente de permeabilidad hidráulica de la dentina, el flujo salival del paciente y el tiempo de aclaramiento, que resumen, para los tejidos orales en su conjunto, qué tan bien o qué tan mal se transportan las sustancias a través de ellos.

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