E5 Control Neuromuscular
Tópico
Este sistema nervioso central y periférico controla, en general, a la propia activación final de este músculo, exactamente ese mismo músculo que ya establece otro modelo de este conjunto, tanto modulando a la propia frecuencia de descarga de cada unidad motriz activa como reclutando en consecuencia a una unidad motriz adicional dentro de ese mismo músculo.
Cada unidad motriz de este músculo constituye, en cambio, tanto a una motoneurona alfa como a cada fibra muscular que esa misma motoneurona inerva dentro de ese músculo: el principio de Henneman establece, en consecuencia, que este sistema nervioso recluta a estas unidades motrices en un orden ascendente según su propio tamaño, primero a una unidad motriz pequeña y lenta, y solo después, en consecuencia, a una unidad motriz grande y rápida cuando este músculo necesita alcanzar a su propia fuerza máxima. Que este músculo necesite alcanzar a una fuerza todavía mayor hace que, en consecuencia, este sistema nervioso, en consecuencia, recluten a una unidad motriz todavía más grande y más rápida de ese mismo músculo.
Esta misma señal eléctrica de este músculo, exactamente esta misma señal eléctrica que ya establece otro modelo de este conjunto sobre una electromiografía, refleja, en cambio, a la propia suma espacial y temporal de los potenciales de acción de cada una de estas unidades motrices activas dentro de ese músculo. La propia fuerza final de este músculo puede modelarse, en consecuencia, como el producto entre esta misma activación neural normalizada de ese músculo y su propia fuerza máxima final, exactamente esta misma fuerza máxima que ya establece otro modelo de este conjunto sobre una curva de Hill.
Este mismo reflejo de estiramiento, un propio arco reflejo monosináptico de este sistema nervioso con una latencia particular sobre el miembro inferior de este organismo, proporciona, en cambio, a esta misma retroalimentación propioceptiva que estabiliza a cada articulación de ese organismo durante su propio contacto contra el suelo, exactamente esta misma inhibición refleja que ya establece otro modelo de este conjunto sobre una falla neuromuscular de un músculo lesionado.
Por eso este modelo, con esta activación muscular controlada por este sistema nervioso con la que se abrió, hace que el propio tiempo de reacción total final de este organismo, la suma entre este tiempo neural y este mismo tiempo de reacción electromecánico que ya establece otro modelo de este conjunto sobre una falla de control, limite en consecuencia a la propia velocidad final de generación de esta fuerza muscular dentro de una situación de impacto repentino. Esta misma coactivación entre un músculo agonista y su propio músculo antagonista, exactamente esta misma coactivación que ya establece otro modelo distinto de este conjunto sobre una disipación de energía dentro de una cadena cinética, aumenta, en cambio, a la propia rigidez final de esta articulación, a expensas en consecuencia de reducir tanto a la propia fuerza neta final de ese músculo como a su propia eficiencia metabólica final, exactamente esta misma eficiencia metabólica que ya establece otro modelo de este conjunto. Que esta coactivación entre ambos músculos sea todavía mayor hace que, en consecuencia, esta misma rigidez articular final de esta articulación, en consecuencia, resulte todavía mayor, aunque a costa de esta misma fuerza neta y de esta misma eficiencia metabólica con las que se cierra este modelo.
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