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A15 Falla de Control Neuromuscular

Tópico

Este sistema nervioso comete, en general, una falla de control neuromuscular cada vez que un error se produce, en consecuencia, dentro de la propia planificación, dentro de la propia ejecución o dentro de la propia corrección de un movimiento deportivo de este mismo organismo. Este mismo sistema nervioso puede, en consecuencia, no lograr generar a la secuencia correcta de activaciones musculares necesaria para ese movimiento, puede fallar en cambio en la propia sincronización entre un músculo agonista y su propio músculo antagonista, o puede no lograr, en cambio, corregir a tiempo a la trayectoria final de ese movimiento mediante su propia retroalimentación propioceptiva.

El propio tiempo de reacción electromecánico de este sistema neuromuscular limita, en cambio, a la velocidad final de esta respuesta correctora: cuando un impacto inesperado ocurre, en consecuencia, dentro de un intervalo de tiempo más breve que este mismo tiempo de reacción electromecánico, este sistema neuromuscular no logra, en consecuencia, activar a tiempo a sus propios músculos estabilizadores antes de que la fuerza de distracción sobre el ligamento cruzado anterior, exactamente el mismo ligamento que ya establece otro modelo de este conjunto, termine superando a su propia resistencia última sin que haya mediado ningún contacto externo directo sobre esta articulación. Que este impacto inesperado ocurra dentro de un intervalo de tiempo todavía más breve que este mismo tiempo de reacción electromecánico hace que, en consecuencia, esta activación final de estos músculos estabilizadores, en consecuencia, llegue todavía más tarde, y con ella este mismo riesgo final de esta lesión ligamentosa sin contacto.

Esta misma articulación pierde, en cambio, a una parte de su propia propiocepción después de esta lesión ligamentosa, precisamente porque la propia señal aferente que antes le llegaba desde ese ligamento ahora lesionado se reduce, en consecuencia, deteriorando en consecuencia a esta misma retroalimentación de posición articular que este sistema nervioso necesita para corregir a tiempo a la trayectoria de un movimiento futuro. Que esta señal aferente de esta articulación lesionada se reduzca todavía más hace que, en consecuencia, esta retroalimentación final de posición articular de ese sistema nervioso, en consecuencia, resulte todavía más pobre, sumándose en consecuencia a esta misma laxitud articular que ya establece otro modelo de este conjunto sobre esta articulación inestable.

La propia respuesta de control de esta articulación lesionada sigue, en cambio, a un modelo de control proporcional-derivativo con un propio retardo temporal incorporado, capaz en consecuencia de describir a la misma oscilación y a la misma inestabilidad final que presenta esta extremidad lesionada durante un movimiento. Que este retardo temporal de esta respuesta de control sea todavía mayor hace que, en consecuencia, esta oscilación final de esta articulación lesionada, en consecuencia, resulte todavía más pronunciada, sumándose en consecuencia a esta misma inestabilidad mecánica que ya establece otro modelo de este conjunto sobre un ligamento roto que ya no logra limitar a este desplazamiento articular anormal.

Por eso este modelo, con estos tres errores de planificación, de ejecución y de corrección con los que se abrió, hace que este mismo organismo lesionado adopte en consecuencia una estrategia de movimiento compensatoria para evitar a esta articulación dañada, generando en consecuencia un patrón biomecánico subóptimo que sobrecarga, en consecuencia, a otra estructura distinta de este mismo organismo. Esta misma sobrecarga sobre esa otra estructura reproduce, en consecuencia, el mismo riesgo de una lesión secundaria que ya establece cada uno de los modelos anteriores de este conjunto, ya sea sobre un tendón, sobre un hueso o sobre otra articulación de ese mismo organismo. Que este patrón biomecánico compensatorio de este organismo lesionado resulte todavía más subóptimo hace que, en consecuencia, esta sobrecarga final sobre esa otra estructura distinta, en consecuencia, resulte todavía mayor, encadenando en consecuencia a una nueva lesión secundaria sobre este mismo organismo con el que se cierra este modelo.

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